¿Qué es un hemograma?

El hemograma consiste en el contaje del número de los diferentes tipos de células que se encuentran en sangre periférica.

En un principio los procedimientos eran manuales ahora, estos métodos manuales tradicionales (que siguen siendo los de referencia) han sido sustituidos por otros más ventajosos, tanto del punto de vista de la rentabilidad, fiabilidad y condiciones de trabajo, como son los contadores electrónicos, que permiten realizar el hemograma a partir de sangre total anticoagulada con EDTA tripotásico y que son capaces de analizar miles de células en pocos segundos.

Bajo el nombre de hemograma se agrupan dos conceptos: uno  cuantitativo (recuento) y que comprende el recuento de glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas, cuantificación de la hemoglobina, medición del hematocrito y el cálculo de las índices eritrocitarios y  otro cualitativo (fórmula) que es la identificación microscópica o automatizada de los diferentes tipos de leucocitos y su expresión en valores porcentuales y en números absolutos.

Un complemento del hemograma es la valoración del frotis sanguíneo, si bien su realización sólo debe solicitarse en casos muy concretos en que la observación de la morfología de las células sanguíneas aporte información decisiva para el diagnóstico del paciente (leucosis, anemias hemolíticas, parasitosis, etc). Algunos hemocitómetros modernos tienen la capacidad de realizar la cuantificación de reticulocitos, si bien no se incluye estrictamente dentro del término de hemograma.

La velocidad de sedimentación globular  no se lee en el hemograma, se trata de una prueba completamente independiente.

Las muestras de sangre periférica se obtienen por venopunción y deben ser anticoaguladas, preferentemente con EDTA, y analizadas antes de las 6 horas.  Tras la adquisición de los datos, el software del instrumento se encarga de la identificación celular y la elaboración de los resultados.

Existen dos grandes métodos de recuento automatizado:

1.- Contadores electrónicos: basados en el principio Coulter, realizan el recuento al pasar las células a través de un orificio en el que hay una diferencia de potencial conocida. La célula, al pasar, desplaza un volumen igual de electrolito e induce una diferencia de potencial entre los electrodos, con lo que cada pulso corresponde a un evento. El impulso es directamente proporcional al volumen celular, lo que puede ser aprovechado (por la diferencia de tamaño de los linfocitos, monocitos y granulocitos), para realizar una fórmula de tres parámetros.

2.- Contadores ópticos: que se basan en la medición de la difracción lumínica causada por una partícula al ser impactada por una luz de alta intensidad mientras esta fluye libremente (citometría de flujo). Al pasar la célula por delante de la luz, ésta de dispersa en todas las direcciones del espacio y es recogida por fotodetectores que registran un pulso correspondiente al paso de una célula. La cantidad de luz dispersada hacia adelante es también proporcional al tamaño celular.

Algunos contadores aplican las dos tecnologías o incluso incorporan otras más recientes (radiofrecuencia, luz polarizada).

Los aparatos clásicos electrónicos u ópticos sólo pueden realizar una fórmula de tres parámetros, basándose en la diferencia de tamaño de los leucocitos, puesto que citométricamente los linfocitos son más pequeños que los monocitos, y éstos son menores que los granulocitos. Mediante la combinación de varias tecnologías (contadores electrónicos, ópticos, radiofrecuencia, luz polarizada, lisis selectiva, citoquímica), algunos hemocitómetros pueden realizar fórmulas en las que se distinguen el número absoluto y porcentual de linfocitos, monocitos, neutrófilos, eosinófilos y basófilos, e incluso identifican células que no pueden ser incluidas en ninguna de las categorías anteriores (LUCS).

Generalmente los contadores celulares automáticos nos ofrecen los siguientes parámetros:

  1. Número de hematíes:  hombres: 4,7-6,1; mujeres: 4,2-5,4 (x106/µL)
  2. Concentración de hemoglobina (HGB): hombres: 14-18; mujeres: 12-16 (g/dL).
  3. Volumen corpuscular medio (VCM): hombres: 80-94; mujeres: 81-99 (fL).
  4. Indice de dispersión de hematíes (IDH): 11,5-14,5 (%)
  5. Hematocrito (HCT): hombres: 42-52; mujeres: 37-47 (%).
  6. Hemoglobina corpuscular media (HCM): 27-31 (pg).
  7. Concentración de hemoglobina corpuscular media (CHCM):   33-37 (g/dL, por luz de láser); IDHgb: 2,2-3,2 (g/dL).
  8. Número de plaquetas:  130-400 (x103/µL).
  9. Número de leucocitos: : 4,8-10.8 (x103/µL).
  10. Fórmula leucocitaria:  neutrófilos: 40,0-74,0; linfocitos: 19,0-48,0; monocitos: 3,4-9,0; eosinófilos: 0,0-7,0; basófilos: 0,0-1,5; LUC: 0,0-4,0 (%).
  11. Además existen alarmas de serie roja, blanca y plaquetar que resumen y advierten la presencia de situaciones y contajes anormales.

Los valores de normalidad están sujetos a variación según diferentes autores, por lo tanto, los que hemos descritos deben ser considerados como valores orientativos de referencia.

El formato de impresión es variable y en ocasiones configurable según el deseo del laboratorio. Se muestra el resultado del análisis de una muestra normal por dos sistemas diferentes; en ambos casos los resultados numéricos se acompañan de gráficos.

Fuente: Universidad de Leida

 

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